
El crecimiento empresarial en México depende cada vez menos de abrir oficinas y más de contar con el talento adecuado para operar. Mario Emilio Beteta, director de Estrategia y Crecimiento de Codifin, señala que abrir una oficina ya no es el principal reto: “Una empresa puede instalarse en días, pero no puede operar sin el equipo correcto”.
Actualmente, 72% de las empresas enfrenta dificultades para cubrir vacantes, y una mala contratación puede costar entre 50% y 300% del salario anual del puesto, además de generar retrasos y pérdida de productividad.
La presión por contratar más rápido también ha aumentado: posiciones senior que antes tardaban hasta 120 días en cubrirse ahora deben cerrarse en 45 a 60 días. Esta capacidad influye directamente en la viabilidad de nuevas inversiones, especialmente en sectores como tecnología, banca, seguros y manufactura avanzada.
Aunque México ha ganado relevancia gracias al nearshoring y al crecimiento de los centros de servicios compartidos, persisten problemas como la escasez de perfiles experimentados y una formación académica poco alineada con las necesidades del mercado. Mientras 46% de los universitarios estudia carreras tradicionales, solo 8% egresa de áreas STEM.
La conclusión central es que la capacidad para atraer, contratar y retener talento se ha convertido en un factor decisivo para que los proyectos de inversión puedan iniciar, crecer y consolidarse en México.